Valle de Guadalupe, la región vinícola de Ensenada y la más reconocida en México, es por si misma un destino gastronómico.
El chef Antonio Quindere, un brasileño trotamundos, encontró "en Valle" un lugar para establecerse y desarrollar su propuesta de cocina japonesa.
La carrera de Quindere lo ha llevado a recorrer distintas partes del mundo, perfecciono la cocina nikkei en Lima, Perú — esta ciudad es conocida como la meca gastronómica de América Latina —, aprendió la excelencia del servicio en el Four Seasons de las Islas Seychells ubicadas en un archipíélago de África, el proceso repetitivo que caracteriza a cualquier gran itamae lo vivió en Tokyo, la importancia de la tradición y el locavorismo de Alan Wong en Hawaii y finalmente antes de emprender, paso un tiempo en Miami aprendiendo del chef Nobu Matsuhisa.
De la mano de la familia Lyle, en el interior del Hotel Boutique Valle de Guadalupe, se encuentra Valle Omakase, un templo a la cocina japonesa. Su ubicación en el segundo piso y sus amplios ventanales permiten a los comensales degustar con una vista limpia al campo de viñedos con plantas que tienen cerca de 65 años y a las montañas que bordean el Valle, que lucen de manera espectacular cuando los atardeceres se pigmentan con tonos rosados, anaranjados y rojizos.
Valle Omakase recibe a 14 comensales en cada uno de los 3 turnos que se sirven por día, esto permite que la atención sea personalizada e intima.
El menú de 13 tiempos se diversifica debido a la pesca disponible y los brotes, flores y vegetales que se puedan recolectar del huerto.